viernes, 6 de julio de 2012

Democracia Digital: nueva campaña anticubana


La Agencia Internacional para la Ayuda al Desarrollo de los Estados Unidos (USAID por sus siglas en inglés), subordinada al Departamento de Estado, lanzó el pasado 28 de junio una nueva convocatoria desestabilizadora, poco después de que el gobierno de los Estados Unidos diera a conocer el aumento de los fondos destinados al uso de Internet en su estrategia de cambio de régimen en Cuba.

En un documento dado a conocer por la USAID señala que está contemplando la concesión de un máximo de dos acuerdos de cooperación por un total de hasta tres millones por proyecto para un período de hasta tres años; mientras su Oficina de Asuntos Cubanos (LAC) informa que hasta el 27 de julio recibirá aplicaciones para un programa denominado Democracia Digital.

El gobierno de Estados Unidos -tan preocupado por sus ciudadanos- aclara que “dada la naturaleza del régimen en el país, de las operaciones, y la sensibilidad política del Programa, la USAID no se hace responsable de cualquier lesión o inconveniente sufridos por las personas que viajan o que operan en el país bajo el financiamiento de USAID”.

Entre lo que el documento llama “resultados esperados” se incluye la realización de una prueba piloto en la Isla con estas tecnologías vinculándolas a “otros programas que apoya la USAID”. Innumerables documentos y declaraciones revelan que esa agencia es una de las principales suministradoras de dinero a los grupos contrarrevolucionarios que organiza la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, a los que en los últimos años destinó más 150 millones de dólares. 

Más fondos para la subversión en Cuba

Una carta del Departamento de Estado al Congreso, fechada el 26 de abril pasado y reproducida por medios de prensa norteamericanos, explica que Estados Unidos destinó fondos de 20 millones de dólares para promover programas de subversión en Cuba, dedicados fundamentalmente al suministro de tecnologías, durante el año fiscal que concluye el próximo 30 de septiembre.

El sitio digital Cubadebate apuntó que el objetivo de ese fondo público no es beneficiar al pueblo, sino reforzar con acceso a tecnologías a individuos que respalden la política de "cambio de régimen” al facilitarles servicios de red e instrumentos solo a colaboradores identificados para estos fines.

Los fondos serán administrados por tres entidades del Departamento de Estado: la Oficina de Latinoamérica y el Caribe (LAC) de la USAID; la Oficina de la Democracia, los Derechos Humanos y el Trabajo (DRL); y Asuntos del Hemisferio Occidental (WHA).

El mayor bloque individual de dinero es de cuatro millones, los cuales serán empleados por LAC en el programa de "democracia digital" para estimular el uso de "tecnología innovadora", según señaló la carta.

WHA recibió una asignación de un millón 530 mil dólares para un programa de "entrenamiento a distancia sobre habilidades básicas para la información tecnológica".

La DRL tiene más de un millón de dólares para proporcionar entrenamiento, equipos y software a individuos que recopilan información sobre supuestos abusos contra los derechos humanos, que ninguna otra fuente verifica.

La subversión política e ideológica ha devenido a lo largo de estos años un instrumento indispensable de la política de Estados Unidos contra Cuba.