jueves, 1 de diciembre de 2011

Sin el Partido no puede haber socialismo

Hace 50 años, el 1ro. de diciembre de 1961, el Comandante en Jefe Fidel Castro hizo una comparecencia histórica en uno de los ciclos de la Universidad Popular que se transmitía por televisión para explicar los fundamentos de la necesidad de constituir el Partido Unido de la Revolución Socialista, antecedente del actual Partido Comunista de Cuba, de la cuál reproducimos algunos fragmentos:

El Partido Unido de la Revolución era, en primer lugar, una necesidad. ¿Por qué era una necesidad? En primer lugar, no se puede hacer una Revolución, sobre todo no se puede llevar adelante una Revolución, sin una fuerte y disciplinada organización revolucionaria.

¿Qué significa la organización de ese Partido, esa organización? ¿Qué significa la unificación de todas esas fuerzas revolucionarias? ¿Qué significa la unión de esas tres organizaciones? ¿Qué significa, de manera clara y nítida, para todo el pueblo, y qué significa para la Revolución? Significa que todas las fuerzas revolucionarias de la sociedad, todas las fuerzas revolucionarias de la sociedad, es decir, la clase obrera, la clase campesina, los estudiantes, las capas revolucionarias de la pequeña burguesía, y los intelectuales, es decir, los únicos sectores o clases de la sociedad, las únicas clases de la sociedad que por su propia naturaleza y por el lugar que ocupan dentro de la sociedad están llamadas a ser revolucionarias, se unen todas en una sola organización revolucionaria.

¡Acostumbrémonos, acordes con los tiempos y acordes con nuestra Revolución, a ver en el pueblo las grandes virtudes, las grandes inteligencias, los grandes méritos, saber que en ese pueblo hay grandes reservas, y que por eso el pueblo no puede fracasar! Puede fracasar un hombre, porque un hombre es uno; un pueblo no puede fracasar, porque son miles, porque son cientos de miles de inteligencias, cientos de miles de dirigentes en potencia.

Entonces, ¿qué debe hacer el Partido de ese pueblo revolucionario? Ese Partido debe ser el gran vehículo de mérito, el gran vehículo de la vocación revolucionaria, el gran vehículo de la inteligencia revolucionaria; ese Partido debe estar siempre por encima de los individuos, porque ese es el Partido que va a encerrar, no el valor de una inteligencia, sino el valor de decenas de miles y de cientos de miles de inteligencias; no el valor de un heroísmo, sino el valor del heroísmo de todos; no el valor de un espíritu de sacrificio, sino el valor del espíritu de sacrificio de cientos de miles de ciudadanos, del espíritu de combate, del amor a la Revolución.
Fuente: Granma